¿Por qué no decimos lo que nos gustaría ser de mayores?
¿De cómo será nuestro futuro? ¿Nuestra casa? ¿Nuestros hijos? ¿Habrán nuevos amigos? ¿Donde viviremos? ¿Seremos felices?
¿Disfrutaremos?
¿De cómo será nuestro futuro? ¿Nuestra casa? ¿Nuestros hijos? ¿Habrán nuevos amigos? ¿Donde viviremos? ¿Seremos felices?
¿Disfrutaremos?
Todas esas preguntas que hacemos cuando somos pequeños...
Recuerdo ser pequeña y estar hablando con mis abuelos, y preguntarles cómo fue su infancia, ellos me contestaban que yo he sido muy afortunada, por tener todo lo que tengo, y lo que me espera.
Yo pregunte por qué.
Recuerdo ser pequeña y estar hablando con mis abuelos, y preguntarles cómo fue su infancia, ellos me contestaban que yo he sido muy afortunada, por tener todo lo que tengo, y lo que me espera.
Yo pregunte por qué.

Ellos me dijeron que de pequeños tenían una pelota, o una muñeca de trapo, y rezando mucho, llegarían a tener una cuerda para poder jugar a algunos juegos, y que ahora ya con solo 6 años, tenemos play station, wii, nintendo ds, black berry, ordenador con internet, televisión, etc.
Y que nosotros no valoramos nada, y solo pedimos y pedimos.
A partir de este momento, voy a valorar todas y cada una de las cosas que tengo, y a la gente que hay a mi alrededor, que son lo más grande que existe en este mundo.








